En México está surgiendo el debate por el racismo, ¿existe o no el racismo en México? Para algunos se trata “sólo” de clasismo, pero pocos ponen atención en que este clasismo deriva de las desigualdades históricas atravesadas por el color de la piel, sobre todo para ciertos sectores, como el indígena y afrodescendiente.

imagen racismo en mexico
¿Racismo en México? Si todos somos mestizos.

Todos somos mestizos

Cada que en México se habla de racismo saltan dos ideas generales: “No puede haber racismo porque la mayoría somos morenos” o, bien, “es que en México todos somos mestizos”, lo que da lugar a otras frases épicas como: “yo soy moreno y nunca me han discriminado”, “los que se quejan son unos resentidos”, “mejor deberían echarle ganas”, entre otras más. Lo cierto es que en el país no todos son morenos ni todos se asumen como mestizos.

Lo primero que debemos entender es que si bien, una gran parte de la población es morena, hay de morenos a morenos. Algo que lo vivimos de manera cotidiana pero pocas veces nos detenemos a reflexionar, porque en nuestro día a día no confundiríamos a una persona morena cuyos orígenes son mediterráneos con una persona indígena.

Imagen persona indígena México (artículo racismo)

Hay diferencias y nosotros las conocemos muy bien, tanto que lo que más se busca al describirse como moreno es deslindarse de lo “indígena”. Es así que el racismo está presente, aunque lo neguemos. En México por ello es habitual señalar nuestro nivel de morenitud, es decir, nos dividimos en morenos claros, apiñonados, morenos (a secas) y muy morenos para referirnos a los negros.

El racismo y discriminación no son lo mismo, pero pueden coincidir en ciertos elementos. En «¿Qué es el racismo? Notas para entender el concepto» explicamos el tema. También es necesario señalar que la discriminación racial y el racismo son cosas diferentes. Los morenos, las personas de tez clara y blancos podemos sufrir discriminación racial, mientras el racismo lo sufren las personas indígenas y afrodescendientes, porque a ellos sí se les niegan sus derechos, a veces desde el gobierno o de un sistema económico-político que los limita.

Además hay que considerar que el mestizaje entre españoles e indios es un mito fundacional de la nación mexicana. Los mestizajes son entre personas con diferentes orígenes y no sólo entre españoles e indígenas: hay mestizos de distintos grupos étnicos.

Un poco de historia sobre el racismo en México

El antecedente en México proviene de la época de la Nueva España, en donde había una diferenciación por la apariencia física, entre los naturales y los peninsulares, después se fue complicando el panorama, pues con la llegada de personas esclavizadas del hoy contienen africano se diversificó esa apariencia y los orígenes también fueron variando.

De esta manera los españoles nacidos en América fueron conocidos como criollos, aunque ellos preferían el término de “españoles americanos”. Con las diferenciaciones también nacieron los mestizos, que eran los hijos de españoles e indios, más otras formas que se conocen en el cuadro de las castas.

Ahora bien, desde la Nueva España ya existía la corrupción, así que ser negro, mestizo o indio también era un asunto económico porque se podía comprar un papel en el que se declaraba la limpieza de sangre o bien que pertenecías a una mejor casta que con la que originalmente habías nacido. El clasismo viene de esa época.

Racismo en México. Imagen o pintura del cuadro de las castas en la Nueva España.
Pintura o cuadro de las castas en la Nueva España

El clasicismo es la idea basada en que las personas con buen estatus económico están por encima de otras, de tal manera que su privilegio se basa en este estatus, en el que la raza puede pasar a segundo término, siempre y cuando la sociedad se lo permita, pues en algunos lugares el clasismo está ligado al racismo sin dar cabida a dudas.

La limpieza de sangre tenía que ver con no tener sangre judía o mora, pues los peninsulares o españoles estaban en guerra contra estos. Así que importaba mucho que la religión que se profesara sólo fuera la cristiana-católica. En cuanto a declararse de otra casta, un ejemplo muy significativo lo encontramos en José María Morelos y Pavón, quien era reconocido legalmente como español, cuando en realidad era mulato.

En el siglo XVIII con las ideas biologistas europeas que clasificaban según las razas y las tierras que se habitaban, resultó que los negros e indígenas estaban abajo en la cadena civilizatoria y del progreso. Este planteamiento cientificista fue rebatido hasta el siglo XX.

Dado las colonizaciones que sufrieron los continentes americanos y africanos, los negros como los indígenas terminaron mal parados. Así, sólo unas cuantas personas pudieron escapar del estigma, debido a las fortunas de sus familias. En México, algunos indios pasaron a formar parte de la nobleza del virreinato y algunos africanos llegaron junto a los conquistadores españoles como soldados, sin embargo, la generalidad fue clasificar a las personas de acuerdo con sus orígenes.

El color de piel y el aspecto físico debido a las prácticas culturales fueron las formas más obvias para la diferenciación. Y como las ideas acerca de la raza superior e inferior se fueron adoptando en Latinoamérica y México, todas las características negativas se aplicaban a los indios y negros.

¿Te has puesto a pensar por qué en México decimos que los indígenas viven en el atraso o que son unos salvajes? ¿O que los negros son exóticos y por lo tanto les conferimos un misticismo erótico? Los imaginarios sobre indios y negros provienen de los prejuicios de españoles y europeos.

En México se niega el racismo, pero existe

No faltan los que dicen: “yo me siento orgulloso de ser moreno”, pero sin serlos, es decir, propiamente son de tez clara. Esta declaración no significa que se esté comparando con una persona morena o indígena, sino que es una frase que se incrusta en las narrativas nacionales del mestizaje: ser moreno es sinónimo de mestizaje, por lo tanto, de lo mexicano.

El problema del mestizaje mexicano es que enarbola la idea de que provenimos de españoles e indios, sobre todo, los morenos, pero es mentira. En realidad no hubo tanta mezcla, pues a los peninsulares los ponía en una escala inferior. Los matrimonios aceptados entre estos dos sectores era cuando la mujer u hombre ostentaba un cacicazgo y heredarían buenas tierras.

Imagen estadísticas racismo
Gráfica de CONAPRED_UNAM

En el pueblo bajo, como se conocía a la población que era pobre, se mezclaban africanos, mulatos, indios, cobrizos, mestizos, etc. También es cierto que muchos españoles, criollos o blancos abusaban sexualmente de las mujeres, por lo que en la mente de los mexicanos quedó la idea del mestizaje por la violación a las mujeres de los pueblos. Esto lo puedes leer en el libro El laberinto de la soledad de Octavio Paz.

En cuanto a los negros o afrodescendientes en México, incluso se les ha negado su existencia con frases como “en México no hay negros, hay morenos muy morenos y prietos,”, o “en México no hubo esclavitud, y si la hubo no fue como en Estados Unidos”, o “los esclavos eran bien tratados”.

En México las élites económicas se distinguen por ser en su mayoría personas de tez clara, esto se debe a que en la transición del virreinato a la nación, fueron los criollos los que se quedaron con el poder, aunque hubo mestizos que por su posición económica o bélica pudieron acceder a puestos de mando. Esto es lo que ha provocado que se piense que en México hay clasismo y no racismo.

Otra idea que ha servido para negar el racismo es que: «México tuvo un presidente indígena», pero que Benito Juárez lo fuera, no significa que México no sea racista, sino que las condiciones bélicas del siglo XIX permitieron que sucediera.

En el siglo XIX cuando los padres de la nación estaban formando la república, crearon el mito de que México y los mexicanos era la mezcla de españoles e indios, excluyendo a los mismos indígenas de la narrativa de la nación, porque decían que los mexicanos provenían del imperio azteca (¿y los otros pueblos?) y de un pasado glorioso que nada tenía que ver con los indios actuales que vivían en la miseria.

Imagen del imperio azteca ¿Racismo en México? El mito del mesrizaje.
Modelo de Tenochtitlán.

Pero si los indios habían sido desplazados, los afrodescendientes fueron negados, porque simplemente habían sido borrados del panorama y de la historia. Además, estos grupos (españoles, indígenas y africanos), no son los únicos que nos dan nuestros orígenes, hay otros grupos que han formado y dan forma a la nación, como judíos, chinos, coreanos o menonitas. En el siglo XX simplemente quedarían ocultas las diferenciaciones. Comenzamos la negación de lo evidente.

Imagen de encuestas Racismo y orígenes en México
Encuesta Proder #2 – 2019 Colmex (Colegio de México)

Entre morenos, mestizos, personas de tez clara, entre mexicanos, estamos fomentando el racismo cuando negamos las identidades de otros grupos, cuando asumimos que todos son mestizos.

Entre indígenas también hay diferencias, pero por razones sociohistóricas estamos acostumbrados a verlos a todos iguales, cuando entre mayas, zapotecos, chontales, mixes, rarámuris hay muchas diferencias, además no son parte de nuestro pasado, sino que son parte de nuestro presente y tienen su propia identidad.

Si tú has dicho que todos somos mestizos, deberías repensar el racismo, porque estás negando a los indígenas y afrodescendientes que luchan por ser visibilizados. 

Samuel Rojas
Samuel Rojas

Politólogo de corazón. Rockero urbano. Un pinche rebelde y vago pobre. Amante de México y su historia. Latinoamericanistas por vocación.