Para entender el racismo hay que partir de la base, ¿existen las razas? Las razas humanas no existen, pero existen las ideologías que lo sostienen. Para comprender porque hoy día se habla de racismo debemos atender la historia.

Imagen representativa de razas. ¿Qué es el racismo?
¿Qué es el racismo?

El concepto de racismo

El significado del racismo, según la Real Academia Española (RAE), el Consejo para Prevenir la y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (COPRED) y la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial es:

una doctrina e ideología basada en la exaltación del sentido racial de un grupo ético en el que se rechaza y se excluye a otro por razones del color de piel, origen étnico o lengua, por la cual no hay una base científica, pero que motiva a la persecución y discriminación de forma sistemática.

Esta ideología del racismo ha contribuido al genocidio de pueblos, la injusticia social y la erradicación de manifestaciones culturales. El origen de superioridad ha marcado la historia mundial, de tal manera que seguir manifestando esta conducta acarrea riesgos muy peligrosos.

Cabe indicar que el racismo también ha ido cambiando de significados a lo largo de la historia; por ejemplo, la esclavitud no siempre estuvo basada en aspectos raciales, sin embargo, en América contribuyó a que uno y otro concepto se volvieran complementarios para comprender el racismo. 

Historia del racismo

Para la historia moderna, el racismo comienza en la Edad Media, cuando el concepto era utilizado como el estatus de la nobleza, basado en el linaje, es decir, en la sangre de familia, y no estaba relacionado con el color de la piel.

Después se usará como parte de los usos de comunicación para dar cuenta de otros grupos que no compartían dicho linaje, hasta extenderse a lo que hoy reconocemos como grupos étnicos. Así, en los virreinatos se reconocía a la raza indígena como diferente a los peninsulares.

Es hasta el siglo XVIII cuando las ideas del naturalismo le confieren un aspecto biologista al racismo para dar cabida al término basado en una ideología política y social, en el que se relacionaba el color de la piel con el estatus social.  A partir de entonces, en el lenguaje de las ciencias se arraigó la idea de la blanquitud como raza superior.

Es en el siglo XX cuando se irá cambiando un poco este planteamiento, para señalar que ya no hay bases científicas para sostener las desigualdades por razas humanas, sin embargo, nace el concepto de “etnia” para indicar las diferencias en grupos humanos que siguen basándose en aspectos raciales. Lo que queda claro es que es una ideología o doctrina que sostiene la superioridad de un grupo sobre otro. En consecuencia, raza y etnicidad están estrechamente relacionados.

Imagen gráfica del racismo CONAPRED
En México también hay racismo, aunque las encuestan muestran que una gran mayoría se considera moreno.

Tipos de racismos

En la historia humana hay varios ejemplos de los diferentes tipos de racismo que se han ejercido. Todas muy peligrosas y vergonzosas. En América la idea de racismo es ampliamente aceptada en Estados Unidos, sin embargo, en Latinoamérica ha costado más trabajo aceptarlo, debido a los procesos históricos y en la construcción de las narrativas nacionales del mestizaje, y en el caso de Argentina, por la negación sobre los indígenas.

En el último siglo la higiene racial fue un discurso para el apartheid en Sudáfrica, un acto que fue de los últimos oficiales, sin embargo, las prácticas racistas siguen existiendo. El racismo institucional es aquel que es promovido por el gobierno o Estado, con el fin de mantener a grupos étnicos sometidos y excluidos, como fue el caso de Sudáfrica y Estados Unidos.

El racismo es muy complejo y para grupos que no pertenecen a los involucrados puede parecer que no existe el racismo, sino que sólo es una forma de discriminación. El concepto de discriminación, según CONAPRED: “es una práctica cotidiana que consiste en dar un trato desfavorable o de desprecio inmerecido a determinada persona o grupo”, el cual puede estar basado en la apariencia racial, pero que involucra otros aspectos. Aunque fuera discriminación, también es una actitud que debe ser erradicada.

La persecución de los nazis contra los judíos fue un acto racista y genocida, respaldado por las instituciones oficiales. Si bien, en Latinoamérica se puede entender que ambos grupos pertenecen a grupos “blancos” por la forma en cómo las naciones fueron construyéndose, en Europa y, propiamente, Alemania, determinó las diferencias en la raza, religión y cultura que permitían la persecución a este grupo. Algo similar lo podemos encontrar en el genocidio de Ruanda cuando se intentó exterminar a la población Tutsi por parte del gobierno Hutu.

Hay otros tipos de racismo no reconocidos pero promovidos por los Estados, en el cual se niega los derechos a ciertos grupos, o bien, aunque estén legislados, son ignorados. En esta categoría entran varias formas: por ejemplo, grupos como los afrodescendientes a quienes les son negados sus derechos aunque tienen legislaciones.

La xenofobia también es una acción muy selectiva, se le tiene miedo y aversión a ciertos grupos extranjeros que tiene que ver con sus orígenes étnicos. En México tienen mejor trato los extranjeros de origen europeo que centroamericanos.

Imagen Racismo: gráfica del INEGI
Encuesta del INEGI muestra que el color condiciona las oportunidades económicas y profesionales.

Racismo no es lo mismo que discriminación racial

Del racismo científico al racismo étnico, muchas prácticas se sostienen, sólo ha cambiado la forma de referirnos a los grupos, pues las diferencias etno-culturales se siguen viendo como innatas. Ahora bien, el racismo no es igual a la discriminación racial, pues la primera se sostiene por las relaciones de poder, es decir, por un orden que proviene del poder que el Estado mantiene.

Todos en algún momento podemos sufrir de discriminación racial, pero no todos sufriremos el racismo, pues el racismo es una acción sistemática sobre ciertos cuerpos y pueblos. Por ello, se señala que el racismo inverso no existe. Pues las personas con privilegios pueden sufrir en alguna ocasión discriminación racial por parte de los grupos subalternos, pero no serán vulnerados en sus derechos. Una persona que sufre racismo no lo recibe de forma ocasional, sino de manera cotidiana.

Por ello, ciertos grupos se les llama vulnerables, como los indígenas, que al hablar sólo su lengua materna y no la lengua de la sociedad nacional no puede acceder a servicios, incluso a la justicia. Los indígenas para poder estudiar requieren hablar la lengua nacional (español, portugués o inglés). Los indígenas son obligados a dejar sus vestimentas tradicionales si desean emplearse en las ciudades, no reconociéndoles su derecho a respetar su cultura. Igualmente, son señalados en los espacios públicos y segregados en varios lugares en los que se les impide entrar. En México, también existe el racismo, para conocer más puedes ir al artículo «Racismo en México«.

Las lógicas actuales del racismo se sostienen por la explotación a grupos étnicos que casi siempre están empobrecidos, así como el exterminio para obtener los recursos naturales de sus territorios cuando no ceden a venderlos por precios ridículos. Este racismo sigue manteniendo la supremacía de los grupos en el poder, la exclusión de los grupos étnicos, la discriminación social, el genocidio o exterminio de pueblos, ya sea de manera oficial o velada.

Imagen de No al racismo. El racismo es dañino.
El racismo es peligroso y dañino para todas las personas.
Samuel Rojas
Samuel Rojas

Politólogo de corazón. Rockero urbano. Un pinche rebelde y vago pobre. Amante de México y su historia. Latinoamericanistas por vocación.