Imagen. Profesores: la profesión más noble y peor pagada

¿Profesores? ¿Quieres ser profesor?

Recuerdo recién graduada, cuando mis amigos de licenciatura encontraron trabajo como docentes en algunas universidades y bachilleratos. La verdad sentía un poco de envidia, porque el trabajo me parecía extraordinario y yo intentaba conseguir algo sobre comunicación. Con el tiempo y mi desesperación, me daba cuenta que ellos ganaban su dinerito para salir a lugares, mientras yo me la vivía apretada.

Imagen. Empleo Profesores.

Pasó el tiempo y pude ir consiguiendo trabajillos de freelance como redactora, que si bien, no era un gran salario, me permitía hacer lo que me gustaba mientras iba consiguiendo más chamba. Sin embargo, la espinilla de ser profesora se me quedó como una de las profesiones más nobles.

Ahora con la pandemia busqué algunas vacantes para completar mis ingresos, además de retomar las charlas pendientes con los amigos profesores para preguntarles cómo iba su vida. Y ¡oh sorpresa! El salario era muy, pero muy, por debajo de lo esperado, debido en gran medida por las horas que no se cuentan por parte de las instituciones, pues sólo te pagan las horas frente a grupo sin considerar las horas que un profesor debe pasar para preparar su clase: investigar, realizar y comprar materiales, asesoría a los alumnos, revisión de tareas, preparación de exámenes, juntas y cursos.

A la hora de preguntarle a una amiga que había empezado por dar clases en el Bachilleres me dijo que los primeros semestres habían sido un tormento por no saber si iba a continuar laborando pues debía iniciar cada semestre el proceso para la vacante, ahora ya tiene una plaza, por lo cual tiene mayor seguridad, pero muchos de sus compañeros no fueron recontratados, así que debían lidiar con la precariedad dentro de un sector educativo privado, que por paradójico que parezca le paga peor a sus agremiados.

Imagen. Profesores: salario injusto

Las altas colegiaturas que las escuelas privadas cobran a sus clientes, no llega a los docentes. Y con la pandemia el asunto fue peor. A los docentes de las escuelas se les exige materiales que deben comprar con su dinero, incluso los regalos del Día del Niño y el Estudiante deben pagarlos ellos mismos. Si de por sí el salario es bajo deben comprar lo necesario para impartir sus clases.

La situación, a decir de un amigo que es profesor de asignatura en la UNAM, no es mejor. Hace unos meses estuvo en boca de las redes sociales que a los profesores se les había dejado de pagar, lo que destapó algunas injusticias por parte de la Máxima Casa de Estudios.

A decir de mi amigo, a quien creí en la gloria, porque dice con orgullo: “soy profesor de la UNAM”, parece que el orgullo sólo está en pertenecer a una gran universidad, pues hay una gran desigualdad en los salarios de profesores de asignatura o de los profesores que son “vacas sagradas” quienes son los que se la viven de viáticos, con adjuntos y becarios que les hacen la chamba, mientras viven de un prestigio y el trabajo de otros.

En la UNAM el 63% de los profesores son de asignatura y son quienes sostienen con su trabajo, el prestigio de la Universidad.

Gráfica. Imagen. Porcentaje docentes UNAM.
Fuente: «Profesores de la UNAM por nombramiento».
Elaboración Ruth Torres Carrasco, con datos de RUPA-DGAPA, junio 2019.

Muchos aspirantes a profesores intentan en cada convocatoria de la Secretaría de la Educación Pública (SEP) o de las universidades públicas, ingresar por medio de exámenes, pruebas y proyectos, con la intención de tener cierta seguridad en su empleo, pero la verdad es que ni esto les garantiza una mejor calidad en su profesión, pues existen muchos candados para que puedan ser respaldados, al contrario, parece que las instituciones se aprovechan.

Imagen Convocatoria Profesores
Convocatoria Docentes UACM 2021

En las universidades públicas para poder postularte a una vacante te exigen actividades que muchas veces son sin paga pero que te requieren mucho tiempo, como son las investigaciones y publicaciones. En las revistas de las universidades las publicaciones no retribuyen ni un peso a los investigadores.

En las escuelas públicas y privadas de todos los niveles se le exige al docente muchas actividades para el enriquecimiento de las instituciones y el mejoramiento de la educación para los alumnos, pero sin dar un salario justo. Muchos profesores deben de dar clases en diferentes instituciones, llenarse de horas-clase para poder subsistir, lo que hace que también disminuya la calidad en su propio aprendizaje y actualización.

Todavía peor, es que la misma sociedad tache a los docentes de “flojos” porque no están actualizados, porque se van a paro si exigen un mejor salario, o porque no contestan los mensajes de cientos de alumnos que pueden tener en un día.

En las pláticas que tuve con mis amigos, me di cuenta que la docencia es una profesión muy noble. Los docentes deben desvelarse, deben atender alumnos, hacerla incluso de psicólogos, acompañar a sus pupilos en sus problemas, enseñar su materia, calificar cientos de tareas, pero también recibir insultos de gente ajena a la profesión, de los padres que no aceptan una calificación, de los alumnos que se sienten rebeldes, y el salario no cubre nada de eso.

Verónica Hernández
Verónica Hernández

Comunicóloga. Amante de los atardeceres y los gatos.